Correos, el gigante dormido
Febrero 17, 2008 por pirosan
Leo hoy en Publico:
El secretario estatal del sector postal de FSP-UGT, José Sayagues, dijo a Efe que los empleados están asfixiados por el trabajo y el salario bajo, y mientras tanto las empresa “no hace más que aumentar sus beneficios”. Recordó que Correos ha hecho en los últimos años inversiones de 950 millones de euros, pero que “se ha olvidado de las personas”.
Sayagues declaró que falta democracia laboral y que no existe el diálogo ni la negociación en la empresa, por lo que piden al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que “se tome el ‘caldito’ con los carteros”. Según UGT, el sueldo de los trabajadores de Correos apenas llega a los 900 euros y además tienen un incentivo variable de 180 euros que se reduce en caso de enfermedad.
Con Correos en España pasará algo parecido a lo que pasó con Telefónica. Mientras era pública se trataba de una empresa ruinosa, atrasada y con un servicio muy deficiente. Cuando la privatizaron en pocos años se ha convertido en la segunda operadora más rica de Europa, la primera por rentabilidad, así como la que tiene más presencia internacional y control sobre América Latina. Todo un macro proceso de expansión en apenas diez años que sólo tiene una explicación: la dejaron competir.
Hoy por hoy correos es el mayor grupo de distribución postal español. Actualmente sólo se encarga de garantizar el servicio postal universal, es decir que a todos los españoles les llegue el correo independientemente de su lugar de residencia. De unos años hasta aquí ha ido abriendo otras líneas de negocio como la paquetería o la mensajería urgente, pero de momento de una forma muy tímida.
Decía antes que a Correos le va a pasar como a Telefónica y voy a explicar porque. A día de hoy es una de las mayores empresas de España por número de empleados, con más de 67000 trabajadores. También es la empresa española que más contrataciones realizó en el 2007, más de 10000 entre fijos y discontinuos. Esa fuerza laboral se ve reforzada por una flota de vehículos de más de 14000 unidades y una red de oficinas de más de 10000 puntos de acceso entre oficinas fijas, móviles y de acceso a zonas rurales y más de 33000 buzones repartidos por todas las ciudades del país. Todo lo anterior hace de correos la primera empresa española por capilaridad y cobertura territorial.
Respecto a las cifras económicas (pdf), tiene unos ingresos de explotación de 2169 millones de euros y unos beneficios antes de impuestos de 227 millones. Con más de cinco mil millones de objetos distribuidos con origen en correos (no se cuenta lo que se recibe de otros servicios).
Una empresa con un gran volumen de negocio, una red envidiable de ofininas, una fuerza laboral imponente y que pese a ser pública genera beneficios. Pero además una empresa con una valoración bastante negativa entre la población, con unos trabajadores mal pagados y con un modelo de negocio que no ha evolucionado para ponerse a la altura de sus competidores. Todo lo anterior bajo la sombra de que una privatización parcial de los servicios más rentables haga que cuando correos ya tenga libertad total de movimientos sea demasiado tarde y sus competidores ya se hayan posicionado.
No creo que el gobierno vaya a tener problemas cuando quiera privatizar Correos. Con esa red de oficinas, inmuebles históricos en el centro de las ciudades, la infraestructura de comunicaciones y la fuerza laboral, convertir a Correos en un líder de distribución logística no debería ser muy difícil. La salida a bolsa le daría el dinero suficiente para comenzar un proceso de expansión internacional, quizás añadir nuevas empresas al grupo (pdf), centrarse más en el servicio a empresas que es donde está el dinero. Con esa red de oficinas se podrían abrir nuevas líneas de negocio, hacer que sirvan para algo más que para entregar cartas. La situación de la mayoría de las oficinas es envidiable, grandes espacios en el centro de las ciudades, alguien debería ponerlos a producir.
Creo que Correos es el último gran grupo público que queda por privatizar. De la maestría del gobierno dependerá que se convierta en una nueva Telefónica o Endesa, o que se convierta en una empresa ruinosa. Potencial para barrer a sus competidores le sobra, veremos que intereses entran en juego.