El buen gobierno de Bermejo
Mayo 20, 2008 por pirosan
En realidad el más rojo de los ministros, sólo estaba manchado de sangre:
Viene muy a cuento el artículo de Antonio Casado de hoy en El Confidencial:
Si en vez de leer a Pettit, tan alejado del ruedo ibérico, leyese a Victoria Camps, tan próxima como olvidada, Zapatero sabría que la deslegitimación de los gobiernos no sólo se produce por vulnerar leyes. “Es la incoherencia ideológica, el incumplimiento de lo prometido, la inacción política, la omisión de respuestas, lo que desilusiona a los electores y hace que cunda el descrédito” (El malestar de la vida pública, 1996).
Ahí encaja la memoria fotográfica de Fernández Bermejo, un ministro socialista rodeado de ciervos abatidos en costosas jornadas de caza. O la de la vicepresidenta De la Vega, autofustigada por retratarse con un polígamo del Africa profunda pero ciega ante cierto empresario español que transforma en lucro la explotación laboral de mujeres nigerinas.
Posar orgulloso ante semejante masacre no forma parte del imaginario que Zapatero desearía para el gobierno más progresista de la historia de España, y actitudes como la suya, tan típicas de señoritos y terratenientes siempre a juicio de la izquierda, no parece que sean muy compatibles con la militancia socialista de la que el rojo Bermejo siempre ha hecho gala.
La huelga de justicia, el atasco del ministerio, su piso millonario y ahora la cacería. Demasiados puntos negros en la lista de un mal ministro, que ya debería haber sido amortizado.


En general creo que se han hecho algunas malas elecciones en los ministerios, y aparte de este caso, creo que la señora ministra de defensa tampoco es adecuada para llevar un ministerio, como ya demostró en vivienda, y menos uno tan delicado como este. El tiempo dirá.
[...] mayor crisis económica de los últimos años, crisis diplomáticas, el escándalo del aceite, el amigo Bermejo, nombramientos sospechosos y mientras tanto la brunete mediática apunta sus cañones hacia… [...]